Variedades García. Calzado, ropa y accesorios traídos desde Estados Unidos. Tres puestos en la misma calle. Catorce años atendiendo a la misma gente que vuelve cada mes.
Variedades García nació en 2012 con una idea simple: traer mercancía buena, importada de Estados Unidos, y venderla a precio justo. Sin intermediarios. Sin marketing. Sin alquiler de centro comercial.
Hoy son tres puestos en la misma calle. Una guagua con mercancía en un espacio abierto, el local oficial al lado del Chinchorro, y la marquesina de la casa de los abuelos. Mismas piezas, mismas marcas, distintos puntos para que tu camino más corto a unos Timberland sea ese.
La mayoría de la mercancía es original. Lo que no lo es, lo decimos. Lo que sí lo es, te lo demostramos con código de serie, etiqueta y cosido.
Llevo cinco años comprando aquí. Vine la primera vez por una bota. Sigo viniendo porque siempre encuentro lo que vine a buscar.
Cada puesto tiene la misma mercancía. Lo que cambia es el ambiente. Y al lado, lo que rodea al negocio: bebida, parrilla, dominó. El barrio entero.
En el espacio tipo parque. Una camioneta grande con mercancía, atendida por un señor que conoce de calzado más que cualquier vendedor de mall.
Al lado del Chinchorro. La cara de la marca. Catálogo completo, las piezas mejor curadas, atención de cerca. Aquí está Rossy.
En la casa de los abuelos, a 25 metros del local. Atendido a veces por ellos mismos. Cuarenta años de ojo para escoger talla y combinación.
Bebida fría. Música. Gente que entra a tomar y sale con tenis nuevos. Negocio aparte de la familia, pero pegado a la pared del local.
Parrillada de fines de semana, dominó, baile cuando la noche lo pide. Otro negocio aparte de la familia. El barrio se hace ahí los sábados.
Lo que escuchamos cuando preguntamos por qué vuelven.
Verificación con código de serie, etiqueta y cosido. Lo que no es original, te lo decimos sin rodeos.
Ni de mall ni de pulguero. Importado directo, vendido directo. Sin la cadena que infla el precio.
Lo agarras, lo doblas, te lo pruebas. Sin sorpresas de talla ni de calidad cuando llega la caja.
14 años atendiendo. Si vuelves, te reciben por nombre. Si recomiendas, te lo agradecen con una cerveza fría.
Cuatro categorías que se mueven todas las semanas. El catálogo completo está en su propia página.
Más de 50 personas vuelven cada mes. Algunas han traído a sus hijos a comprar aquí.
Llevo cinco años comprando todos mis tenis aquí. Empecé porque un amigo me trajo. Lo que cuesta el doble en el mall me cuesta la mitad y duran lo mismo.
Vengo desde otra ciudad cuando necesito botas. No tengo que pensar dónde buscar. Aquí siempre hay y siempre es original. Punto.
El abuelo me mira los pies y me dice la talla sin preguntar. Lleva cuarenta años haciendo eso. La primera vez no le creí. La segunda sí.
Tres puestos en la misma calle, todos con la misma mercancía. Ven por uno, te terminas pasando por los tres.
Caminas en línea recta por la calle. Menos de 50 metros entre cada uno.
Te decimos al instante si lo tenemos, en qué talla, y te lo apartamos hasta que vengas.
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